lunes, 21 de marzo de 2016

Don Fadrique Enríquez de Ribera y los orígenes de la Semana Santa sevillana

La Semana Santa es sin duda, desde todos los puntos de vista, una semana muy importante para la ciudad de Sevilla. En estos días las escenas de la pasión, muerte y resurrección de Jesús procesionan por las principales calles de esta ciudad no dejando indiferente a nadie. Sin embargo, esta fiesta tan propia de los territorios cristianos y especialmente del sur de la Península Ibérica, no siempre fue tal y como la conocemos hoy.

Antes del siglo XVI las procesiones eran muy pocas y la Semana Santa se celebraba sobre todo dentro de las iglesias. Los ritos que caracterizaban esta fiesta tenían ya un carácter simbólico y conmemorativo, como por ejemplo la rasgadura del velo del altar del templo y la simulación del terremoto que se narra que acompañó a la muerte de Cristo, misas en las que se ritualizaba la eucaristía, lavatorios de pies y, por supuesto, la adoración de la Cruz y las distintas representaciones de los hechos de Jesús, pero siempre dentro de las iglesias. Con lo cual los cristianos a lo largo de esta semana debían visitar las iglesias cada día, hacer vigilias, para  terminar celebrando en el domingo de resurrección la misa que cerraba dicha semana en la que todos los fieles debían comulgar. Estas eran las prácticas a las que se reducía la Semana Santa sevillana entre los siglos XIV y XV.

Sin embargo, a principios del siglo XVI esto cambiará de la mano de Don Fadrique Enríquez de Ribera, descendiente de Pedro Enríquez y Catalina de Ribera (para saber más lee nuestroartículo dedicado a Catalina de Ribera), gracias a cuya herencia acaparó una gran suma de títulos entre los que estaba el condado de los Molares, el marquesado de Taifa y el cargo de Adelantado de Andalucía. Al mismo tiempo que participaba junto a su padre en algunas de las últimas batallas contra el reino nazarí de Granada, Fadrique se formó como humanista, faceta que completó años después emprendiendo un viaje que le llevó por Italia hacia Tierra Santa.


Don Fadrique Enríquez de Ribera

Don Fadrique estuvo preparando este viaje y se encargó personalmente de planificarlo al detalle a partir de la lectura de diarios de viajes a Jerusalén de otros peregrinos como el de Bernardo de Bregdenbach, ya que sus coetáneos frecuentemente emprendían una “cruzada pacífica” hacia los lugares santos, que les llevaba a revivir la pasión de Jesús, ganar indulgencias o cumplir promesas de fe. Con esta intención partió de Bornos en 1518, recorrió la Península Ibérica, atravesó los Pirineos y los Alpes hacia Milán y Venecia, hasta llegar a Istria donde embarcó hacia Palestina.



Una vez allí, Fadrique participa en las procesiones, los cánticos, las oraciones y ofrece una ofrenda en la iglesia del Santo Sepulcro, donde confesó sus pecados antes de participar en la eucaristía. Tras la visita de los distintos lugares santos, emprendió el viaje de vuelta, el cual le volvería a llevar a Italia, por donde esta vez pasó más tranquilamente visitando varias ciudades de la Toscana, el sur y norte de Italia.

Una vez en Sevilla, Fadrique quiso dejar constancia de su peregrinación a Tierra Santa con el establecimiento en 1521 de un Vía Crucis. Esta procesión tenía establecida como primera estación la residencia de Fadrique, por lo que a partir de entonces se la conoció popularmente como Casa de Pilatos, y cuyo fin se encontraba en el templete de la Cruz del Campo, por entonces a las afueras de la ciudad. Este Via Crucis que se dividía en los doce momentos más reconocido del tránsito de Jesús hacia el Gólgota y que pretendía cubrir la misma distancia que la original en Tierra Santa, era algo totalmente nuevo, sin duda influenciado por su peregrinación y participación de los ritos propios en Jerusalén años antes. Cada año a partir de este momento la procesión salía de su palacio los siete viernes de Cuaresma, siguiendo el mismo recorrido fijo. Itinerario que se puede seguir aun hoy en día con algunas modificaciones posteriores, a partir de los azulejos representativos colocados en las distintas calles de la ciudad de Sevilla y que siguen teniendo como origen el palacio de Fadrique Enríquez de Ribera.


Templete de la Cruz del Campo, última estación del Via Crucis

Esto marcó un precedente en la ciudad de Sevilla que fue acompañado tanto de la fundación de muchas cofradías que se añadieron a las que se habían ido creando desde el siglo XIII, y también del respaldo ideológico de la Iglesia a partir de varios de los puntos que se concluyeron en el Concilio de Trento (1545-1563) y que configuraron la llamada Contrarreforma, entre los que estaban la promoción del culto a la Virgen y una exhortación a hacer de la fe un ejercicio público. Lo cual se tradujo en la proliferación de imágenes y procesiones en la Semana Santa de Sevilla siguiendo la costumbre establecida por Don Fadrique y su Via Crucis a la Cruz del Campo.

Bibliografía

Aranda Bernal, A. “Una mendoza en la Sevilla del siglo XV. El patrocinio artístico de Catalina de Ribera”, Atrio Revista de Historia del Arte nº 10/11 (2005), 5-16.

Aranda Bernal, A. “El origen de la Casa de Pilatos de Sevilla. 1483-1505”, Atrio Revista de Historia del Arte nº 17 (2011), 133-172.

García Martín, P. “La Odisea al Paraíso. La peregrinación a Jerusalén de Don Fadrique Enríquez de Ribera”, Arbor nº 711-712 (2005), 559-580.

García Martín, P. Paisajes de la Tierra Prometida. El viaje a Jerusalén de Don Fadrique Enríquez de Ribera, Madrid: Miraguano ediciones, 2001.

González Moreno, J. Vía Crucis a la Cruz del Campo. Sevilla: Editorial Castillejo, 1992.
Sánchez Herrero, J. La Semana Santa de Sevilla, Madrid: Silex, 2003.

Sánchez Herrero, J., Moreno Navarro, I., Bernales, J., González, J. M., Sanz, M. J., Campos Camacho, J. C., Las cofradías de Sevilla: Historia, antropología, arte, Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla y Universidad de Sevilla, 1999.

Webgrafía

Alma mater hispalense, “De las cofradías sevillanas del siglo XVI”: http://personal.us.es/alporu/histsevilla/cofradias.htm (Consultada 15-03-2016).

Imágenes

Don Fadrique Enríquez de Ribera: www.wikipedia.org

Mapa de la peregrinación de Don Fadrique: García Martín, P. “La Odisea al Paraíso. La peregrinación a Jerusalén de Don Fadrique Enríquez de Ribera”, Arbor nº 711-712 (2005), 572.

Templete de la Cruz del Campo: http://personal.us.es/alporu/histsevilla/cofradias.htm.



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